La hibernación en primates es más común de lo que se creía.

Posted on Actualizado enn

Un lémur de la especie Cheirogaleus medius en cautiverio en instalaciones que la Universidad Duke tiene destinadas para los lémures. Hasta el hallazgo del equipo de Marina Blanco, esta especie de lémur era la única de la que se sabía que hibernaba. (Foto: David Haring, Duke Lemur Center)
Un lémur de la especie Cheirogaleus medius en cautiverio en instalaciones que la Universidad Duke tiene destinadas para los lémures. Hasta el hallazgo del equipo de Marina Blanco, esta especie de lémur era la única de la que se sabía que hibernaba. (Foto: David Haring, Duke Lemur Center)
Hasta hace poco, el único primate del que se sabía que tenía la estrategia de supervivencia de hibernar era el lémur de la especie Cheirogaleus medius, un animal arborícola tropical que vive en la isla africana de Madagascar y pertenece a un género de lémures conocidos como lémures enanos. Pero resulta que éste no es el único lémur que hiberna. Tal como se documenta en un nuevo estudio, que ha sido presentado públicamente en fechas recientes, los lémures de otras dos especies poco conocidas de lémures enanos (la Cheirogaleus crossleyi y la Cheirogaleus sibreei) excavan una madriguera en la tierra blanda y esponjosa de la selva oriental de Madagascar, se acurrucan ahí dentro y pasan entre tres y siete meses dormitando bajo tierra. Comparando los hábitos de hibernación de los lémures enanos de la parte oriental con los de la parte occidental, los investigadores esperan aclarar qué activa el estado de letargo en los animales que hibernan, y si los lémures (nuestros parientes genéticos capaces de hibernar más cercanos conocidos) realizan este proceso de manera diferente a como lo hacen otros animales.

Todavía se desconoce qué es exactamente lo que activa la hibernación, tal como subraya Marina Blanco, investigadora en unas instalaciones que la Universidad Duke, de Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, tiene destinadas a los lémures. En este estudio también ha trabajado Anne Yoder, directora de dichas instalaciones. A diferencia de animales como los osos y las ardillas de tierra, los cuales hibernan para sobrevivir al frío, los lémures enanos de la parte occidental de Madagascar hibernan para sobrevivir durante la larga estación seca de ese territorio, un periodo en el que los árboles pierden sus hojas y escasean la comida y el agua.

Pero los hábitos de hibernación de los lémures enanos de la parte oriental de Madagascar, cuyos hábitats incluyen bosques de alta montaña, donde las temperaturas invernales llegan en ocasiones a temperaturas bajo cero, eran muy poco conocidos.

Para obtener más información, el equipo de Blanco y Yoder colocó a estos pequeños animales, antes del inicio de la temporada de hibernación, collares que transmitían por radio mediciones de temperatura y otros datos, lo que les permitió tener localizadas las madrigueras subterráneas de los lémures y monitorizar su temperatura corporal una vez comenzada la hibernación.

Los animales en hibernación tienden a respirar más despacio y a bajar su frecuencia cardíaca y su temperatura corporal, permaneciendo inactivos durante días seguidos. Y los lémures enanos no son la excepción. Para el observador casual, parece como si los animales estuvieran muertos. Sus cuerpos están fríos, completamente inmóviles y sólo respiran una vez cada varios minutos. Los lémures enanos de la parte occidental hibernan en agujeros dentro de troncos de árboles, expuestos a corrientes de aire. En esos escondrijos, su temperatura corporal varía en hasta 20 grados debido al aire exterior. En cambio, tal como ha comprobado el equipo de investigación, los lémures enanos de la parte oriental mantienen más constante su temperatura corporal gracias a estar refugiados en sus madrigueras subterráneas. La investigación sugiere que la hibernación en los lémures, y por tanto en los primates, puede que no sea tan distinta de la de otros animales, después de todo.

Fuente Bibliográfica:“Underground hibernation in a primate” Scientific Reports

Descargue la publicación completa en formato PDF desde mi blog (Necesita Acrobat Reader instalado en su ordenador)

Fuentes: Scientific Reports / NCYT

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s